Poncio Pilatos, un poroto: se lavan las manos todos los allegados a la licitación por el gasoducto Néstor Kirchner

La grieta sigue creciendo y tras la denuncia pública de un ex funcionario nacional, todos salieron a despegarse de la situación. (Dibujo: NOVA)

Paolo Rocca salió a despegarse de las sospechas sembradas por Matías Kulfas respecto a las presuntas irregularidades en la licitación del gasoducto Néstor Kirchner y aseguró que "no hubo direccionamiento" para que Techint se quede con la provisión de los tubos.

El CEO de Techint habló durante el foro organizado por la Asociación Empresaria Argentina (AEA), el mismo lugar donde hace cuatro años admitió haber sobornado a ex funcionarios kirchneristas en el marco de la causa de los cuadernos. A pesar de aquella confesión, la justicia lo sobreseyó.

Rocca asistió a AEA envuelto en el escándalo del gasoducto de Vaca Muerta, después de que el ahora ex ministro de Desarrollo Productivo denunciara que funcionarios que responden a Cristina Kirchner le armaron la licitación a medida a Techint.

"No hubo ni actos de corrupción, ni direccionamiento del pliego ni nada por el estilo", se defendió Rocca durante el foro empresario. El CEO es el principal aliado de Alberto Fernández en el sector empresario y quedó en medio del fuego cruzado de la interna.

"Es una obra fundamental para el desarrollo de Vaca Muerta. El Gobierno llegó un poco tarde con la financiación, elaboró un pliego para la compra de tubos y otro para la construcción. El pliego para la compra de tubos es técnicamente indiscutible. Es correcto la presión y el espesor. Hizo lo que tenía que hacer", detalló el empresario.

"Los tiempos para llegar al invierno de 2023 son muy cortos. Por eso no hubo ofertas consistentes en el tiempo previsto. Y nosotros, con Tenaris, llegamos forzando nuestra cadena de abastecimiento de Brasil", argumentó Rocca, que dijo que el gobierno salió "a buscar a todos los que podía ofertar los tubos y ni los chinos ni nadie pudieron presentar una oferta consistente y en los tiempos previstos".

"La dirección de Ieasa se encontró con un solo oferente, líder mundial en esto, podría haber decidido cancelar la licitación, olvidarse del gasoducto para el 2023 y hacer otra licitación más adelante, o asignarnos a nosotros el trabajo. Nos lo asignó a nosotros", se defendió.

"Hoy esta intervenido la justicia y es muy probable que terminaremos pagando en el invierno de 2023 el gas a US$ 28 en lugar de US$ 4 si las cosas siguen así", advirtió sobre la posibilidad de que la obra se siga trabando. "Hacer 560 kilómetros de gasoducto en un año implica producir 60 kilómetros de tubo cada mes. Es una tarea compleja que Tenaris logró hacerla. Ahora tiene que decidir qué hacer el Gobierno", finalizó.